On Concepts and Methods

26 01 2009

Any academic enterprise involving scientific research must depart from defining and delimiting the boundaries of the object it aims to study.  In the case of political science, the increasing use of quantitative methods has undoubtedly inspired a body of highly methodologically sophisticated work that over time has revolutionized the field; however, the use of quantitative methods has also relegated crucial intellectual exercises such as conceptualization to a secondary plain.  I think this is problematic not because I prefer using qualitative methods over quantitative methods or because I consider heavily theoretical work to be particularly “better” than empirically oriented work, but because, in my opinion, any piece of scientific research that is not clear and transparent about its subject matter is unscientific at best, fictitious at worst.

Defining abstract concepts such as “realignment,” “populism,” and “constitutional identity” is certainly not the same as differentiating a cat from a dog.  We can aim to define both sets of concepts empirically—by going out to the field and observing these concepts without due regard to system and theory—; however, it is arguably much easier to identify a dog when we see it than the identity of a particular country’s constitution.  Due to the nature of the concepts we study in political science, concept formation is likely to be more demanding than in, say, animal biology.  This does not mean, however, that political scientists should be held to a lower standard when it comes to conceptualization.  On the contrary, if political scientists aspire to continue being considered “scientists” in the eyes of the whole academic community, they must be held to the highest theoretical and methodological standards.

Put simply, how can we assess the validity of the results of a field experiment or a large-N quantitative analysis if we are not clear about the definition and boundaries of our subject matter?  Since political science—at least publicly—does not embrace sorcery as one of its methods to interpret data, draw conclusions, and derive predictions about political events, we must go back to the basics and begin by making clear what it is that we aim to study.





Vislumbres

26 01 2009

A casi un mes de haberse estrenado el ya no tan flamante 2009, vale la pena detenerse para reflexionar sobre los principales acontecimientos en lo que va del año y conjeturar lo que nos espera en los próximos meses.  A continuación presento tres sucesos políticos que en mi opinión marcaron el mes de enero y tres más que definirán el rumbo del planeta en las próximas semanas.

-Del 27 de diciembre hasta el 21 de enero, el ejército israelí invadió la Franja de Gaza en Palestina con el pretexto de poner fin al lanzamiento de cohetes a su territorio por parte de militantes del grupo islámico Hamas.  El saldo cuantificable de la llamada “Operación Plomo Fundido” fueron mil 300 palestinos muertos, incluyendo 700 civiles, 5 mil 300 heridos y más de 60 mil desplazados.  El capítulo no está cerrado y ahora más que nunca se necesita alcanzar una tregua duradera que permita el inicio de negociaciones serias entre Israel y Palestina.  Mientras tanto, Tel Aviv debe aclarar si utilizó armas prohibidas como municiones de fósforo blanco durante la invasión.

-Del 1 hasta el 20 de enero el gobierno ruso suspendió el suministro de gas a Europa que pasa a través de gasoductos ucranianos debido a la falta de un acuerdo en las tarifas de este producto entre Kiev y Moscú.  La consecuencia inmediata de la llamada “Crisis del Gas” fue que cientos de miles de hogares en los Balcanes, principalmente en Bosnia, Bulgaria y Serbia, permanecieron por casi dos semanas sin calefacción; la consecuencia en los próximos meses será que la Unión Europea reevalúe seriamente su relación con Rusia y busque disminuir su dependencia del gas proveniente de aquella nación.

-El 20 de enero finalmente tomó posesión como presidente de los Estados Unidos el ex senador por Illinois, Barack Obama.  Se calcula que al menos 2 millones de personas viajaron a Washington para ser testigos de su inauguración, además de los millones más que la siguieron en línea, por radio y por televisión.  En un discurso, sobrio y contundente, cumpliendo al pie de la letra con las formas republicanas que caracterizan a aquella nación, nos recordó la dimensión de los retos que nos esperan en los próximos meses y que sólo trabajando juntos vamos a poder salir adelante.  Su decisión de ordenar la clausura del centro de detención localizado en la base militar de Guantánamo y de fortalecer la transparencia con que opera el gobierno son dos excelentes muestras de su gran voluntad de llevar a cabo el plan de gobierno que llenó de esperanza a millones de americanos durante su campaña electoral.

-El 15 de febrero el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, va a llevar a cabo un nuevo referéndum para tratar de permanecer en el poder indefinidamente.  El desplome mundial en el precio del petróleo aunado a un sinnúmero de compromisos para surtir combustibles a sus aliados, hicieron que Chávez apresurara el referéndum para asegurarse que sus compatriotas acudan a votar antes de que la crisis termine de cuajar y sus índices de aprobación anden por el suelo.  Para Chávez el 15 de febrero será la hora de la verdad, porque si gana habrá completado su plan para perpetuarse en el poder, y si pierde…

-A partir del 26 de enero y durante los próximos meses se irá tejiendo el futuro de la República Democrática del Congo (RDC).  Mientras que la Corte Penal Internacional con sede en La Haya llevará a cabo el juicio en el que se acusa al ex líder de la milicia congoleña, Thomas Lubanga, de haber entrenado a niños soldados para matar, saquear y violar durante el sangriento conflicto en la región entre 1998 y 2003, en Kinshasa se busca la extradición del General Nkunda, que recientemente fue capturado en Ruanda y que era buscado por las atrocidades que ordenó desde 2004 al mando de la rebelión tutsi en el noreste de la RDC.  La paz y estabilidad de África central dependen en gran parte de lo que sucede en este país que es por mucho el más grande de la región.

-Durante los primeros meses de este año sabremos más sobre la profundidad y posible duración de la actual crisis económica que asota al mundo entero.  Esto dependerá en gran medida de las acciones del gobierno americano y de la confianza que éstas puedan generar en los mercados.  Mientras tanto, muchos países se preparan para ejercer presupuestos históricos en materia de desarrollo e infraestructura, con la esperanza de así fortalecer sus mercados y reactivar sus economías.

¡Buen Provecho!

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Peligro

5 01 2009

Menú: De entrada, Baba Ghanoush hecho a base de berenjenas y Hummus con aceite de olivo y  sumo de limón.  De plato fuerte, croquetas de Faláfel hechas con habas y un típico Mansaf hecho con cordero, arroz y yogurt.  De postre unas deliciosas peras confitadas y dátiles frescos.  De tomar, té negro y café.

El inicio del año nuevo no pudo haber sido más difícil e incierto para la comunidad internacional.  Desde el pasado 27 de diciembre, el ejército israelí ha llevado a cabo una ofensiva implacable en la Franja de Gaza—primero sólo por aire y desde el sábado 3 de enero también por tierra—, con el pretexto de poner fin al lanzamiento de cohetes desde territorio palestino por parte de militantes y simpatizantes del movimiento islamista Hamas.  Hasta el domingo 4 de enero, el total de muertos en Gaza ascendía a 500, además de arrojar más de 2 mil 500 palestinos heridos que actualmente están en condiciones sumamente precarias en los sobrepoblados hospitales de la Franja.

La gravedad de la actual situación radica en la fragilidad del equilibrio que hasta la fecha había mantenido una turbulenta paz en la región desde la llamada Guerra de los Seis Días de 1967, en la que Israel venció a una coalición árabe formada por Egipto, Irak, Jordania y Siria y se adjudicó la Península del Sinaí, la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán.  Desde aquel entonces, el camino hacia un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos se ha caracterizado por un sinnúmero de obstáculos, entre los que destacan la Primera Intifada entre 1987 y 1993 y la Intifada Al-Aqsa (o Segunda Intifada) entre 2000 y 2005.  En ambos casos, una condición fundamental del cese al fuego fue la retirada unilateral de tropas israelíes de la Franja de Gaza; sin embargo, en esta ocasión Israel ha decidido invadir nuevamente la Franja porque la explosión de cientos de cohetes en territorio israelí durante 2008 colmó la paciencia de Tel Aviv, quien ahora argumenta que la única forma de alcanzar un acuerdo de paz definitivo es a través de una ofensiva que aseste un golpe mortal al movimiento islámico Hamas, que además ganó las elecciones más recientes en Gaza y como consecuencia controla el gobierno de aquella región desde 2005.

De no ser manejada adecuadamente, esta nueva invasión israelí en Gaza podría tener consecuencias terribles no solo para la región, sino para el mundo entero.  Por una parte, la ofensiva israelí pone contra la pared a los gobiernos más antisemitas del Medio Oriente, ya que países como Siria e Irán, por congruencia, deberían de atender al llamado de los palestinos y defenderlos de las agresiones de Israel.  Por otra parte, este nuevo conflicto es la cereza en el pastel de problemas que esperan al nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que además de atender las crecientes tensiones económicas en su país y el mundo entero, tendrá que fijar su postura en torno a política exterior con el Medio Oriente e Israel a pocos días de haber llegado a la Casa Blanca.  Mientras tanto, el odio hacia Israel y los Estados Unidos seguirá en aumento en países de mayoría musulmana, donde esta nueva invasión israelí aunada a la actual crisis financiera global, podría generar un excelente caldo de cultivo para terroristas dispuestos a atacar las grandes capitales políticas y económicas de Occidente.  Hay que tener mucho cuidado.

¡Buen Provecho!
la_sobremesa@hotmail.com





2008: ¿Un Año para el Olvido?

22 12 2008

Menú: Ahora sí que lo nos alcance para comprar.

Leer los encabezados de cualquier periódico en el mundo durante este mes de diciembre resulta ensombrecedor.  Empresas en quiebra, países en bancarrota, fraudes millonarios, récords en desempleo, violencia en grandes capitales y hasta un tremendo zapatazo al Presidente de los Estados Unidos; todo se acumula para cerrar un año que a primera vista parece quedar para el olvido.  Sin embargo, antes de apresurar conclusiones fatalistas o poco alentadoras, vale la pena llevar a cabo un pequeño pero conciso ejercicio de reflexión.  En lo que resta de este artículo repasaremos algunos de los acontecimientos que marcaron el 2008, recordando lo bueno, lo malo y lo feo, y tratando de hacer un balance objetivo de la información.

El 2008 arrancó estrepitosamente con dos lamentables noticias que estremecieron al mundo entero.  La primer fue el asesinato de la ex primer ministra pakistaní Benazir Bhutto.  Al momento de su muerte Benazir se perfilaba como la principal aspirante a reemplazar al entonces Presidente y ex jefe del ejército pakistaní Pervez Musharraf.  La segunda noticia fue la violencia desatada tras las elecciones presidenciales celebradas el 27 de diciembre de 2007 en Kenia, donde el actual presidente Mwai Kibaki fue declarado ganador pese a un consenso amplio en la comunidad internacional que las elecciones fueron parcialmente manipuladas.  La violencia generada en Kenia por el aparente fraude electoral hasta la fecha ha arrojado al menos 600 muertos y más de 250 mil desplazados, cifras que se suman a los miles de muertos y desplazados generados por similar violencia política en la República Democrática del Congo y Zimbabwe.

El 2008 también fue un año de importantes cambios en los gobiernos de varias potencias.  El primero y sin duda alguna el más importante del 2008 fue la elección del senador Demócrata Barack Obama a la presidencia de los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer presidente de raza negra en la historia de este país.  El segundo gran cambio tuvo lugar en Italia, donde el multimillonario empresario Silvio Berlusconi fue electo nuevamente primer ministro tras la renuncia del socialista Romano Prodi, quien después de casi dos años de pocos logros en el gobierno perdió el voto de confianza del senado italiano.  El tercer cambio de gran calado ocurrió en Japón, donde el Primer Ministro Yasuo Fukuda anunció su renuncia a sólo once meses de haber asumido el cargo.  En su lugar fue electo el ex Canciller Taro Aso, quien ahora carga con la enorme responsabilidad de lograr que su partido, el conservador Partido Liberal Democrático, se sobreponga a una serie de escándalos de corrupción que lo azotan desde hace dos años.  El cuarto y último gran cambio tuvo lugar en Tailandia, donde una serie de escándalos de corrupción seguidos de un golpe de estado en el 2007 generaron tal inestabilidad política que  cuatro diferentes primer ministros han sido nombrados en el transcurso del 2008, el último siendo nombrado apenas el 17 de diciembre.

En América Latina también hubo de que hablar este 2008.  Para empezar, en marzo el ejército colombiano ingresó a territorio ecuatoriano para bombardear un campamento de las FARC, ataque que generó gran tensión en la región y que marcó el inicio de una serie de golpes letales que el gobierno colombiano le ha asestado a la guerrilla de éste país.  Por otra parte, en abril el ex obispo Fernando Lugo fue electo Presidente de Paraguay tras casi 60 años de gobierno del Partido Colorado, liderado de 1954 a 1989 por el dictador Alfredo Stroessner.  A pocas semanas de la elección de Lugo, el presidente boliviano Evo Morales aceptó llevar a cabo un referéndum para reafirmar su mandato, situación que a la postre revistió de legitimidad su presidencia pero que aportó poco para resolver el conflicto económico-regional que vive Bolivia desde el 2006.  Finalmente, durante gran parte del 2008 también fuimos testigos de enormes protestas de campesinos argentinos en contra de la política arancelaria del actual gobierno, de la dramática escalada de la narcoviolencia en México y de la ratificación de una nueva constitución en Ecuador; todo esto enmarcado en el creciente y cada vez más visible distanciamiento entre Estados Unidos y América Latina.

Por último, el 2008 será recordado como el inicio de una crisis financiera global de dimensiones todavía desconocidas.  Desde los primeros meses del año las principales bolsas de valores del mundo se desplomaron ante el estallido de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos.  Hasta la fecha, esta crisis no sólo ha llevado a la ruina a países enteros como es el caso de Islandia, si no que también ha desembocado en una recesión generalizada a nivel mundial, comparable únicamente con la Gran Depresión de 1929. 

En resumen, el 2008 fue un año marcado por inesperados cambios políticos que derivaron en la caída de viejos liderazgos y el fugaz asenso de nuevas personalidades.  El que termina también fue un año marcado por un incremento de la violencia étnica y política en África y una escalada de la violencia relacionada con el crimen organizado en América Latina.  En lo que se refiere a la economía, la situación actual no podría ser más ensombrecedora, al tiempo que vemos como gobiernos de derecha asumen políticas económicas de izquierda para salvar a sus grandes industrias.  ¿Para el olvido?  Desafortunadamente sí, el 2008 ha sido un año para el olvido, tanto así que ya pocos recuerdan que el 2008 también el año de los Juegos Olímpicos de Beijing.

¡Buen Provecho!

la_sobremesa@hotmail.com





¿El Fin de una Era?

14 12 2008

Menú: Para empezar unas empanadas rellenas de queso y carne.  Inmediatamente después un delicioso pastel de choclo.  Para terminar un asado con carne de alpaca.  De tomar un exquisito pisco sour.

La elección presidencial de Chile para el período 2010-2014 está contemplada por ley para llevarse a cabo el domingo 13 de diciembre del próximo año.  Exactamente a un año de lo que promete ser una cerrada y emocionante contienda, tanto la Alianza por Chile—la principal coalición de partidos de derecha—como la Concertación por la Democracia—la principal coalición de partidos de izquierda—empiezan a barajar los nombres de los posibles candidatos a sustituir a la socialdemócrata Michel Bachelet en la presidencia de Chile.

El acaudalado empresario Sebastián Piñera tiene virtualmente asegurada la candidatura presidencial por parte de la derechista Alianza por Chile, mientras que por la coalición gobernante hay al menos dos aspirantes que tendrían que enfrentarse en una primaria.  Piñera, que fuera candidato presidencial hace tres años cuando Michel Bachelet lo derrotó en la segunda vuelta, aparece en primer lugar en todas las encuestas, aventajando por más de 10 puntos porcentuales a posibles candidatos de la Concertación, como el ex Presidente y demócrata cristiano Eduardo Frei y el Secretario General de la OEA y socialdemócrata José Miguel Insulza.

La elección del próximo año resulta sumamente relevante porque todo parece indicar que la derecha regresará al poder por primera vez desde 1990.  Desde aquel año, Chile ha sido gobernado por la Concertación—una coalición política de partidos de centro e izquierda que nació originalmente como un bloque unido para oponerse a la continuidad del régimen militar del General Augusto Pinochet, que gobernó Chile con mano dura desde 1973.  Tras 18 años en el poder, la Concertación se ha convertido en blanco frecuente de críticas y acusaciones por aparentes prácticas de corrupción.  Esta situación, aunada a los efectos de la crisis financiera global y a la tremenda caída internacional de los precios del cobre y de productos agrícolas, parecen estar generando una “tormenta perfecta”, que podría poner fin a dos décadas de inimaginable crecimiento económico e importantes avances democráticos en el país que hoy por hoy es la envidia de toda América Latina.

¿Estamos entonces ante el fin de una era?  Me parece que sí, y no sólo eso, estamos ante lo que pronto se podría convertir en una nueva ola de gobiernos de derecha en la región.  Este escenario es sumamente delicado porque sugiere la caída del único gobierno auténticamente social demócrata en América Latina—es decir, un gobierno democrático de izquierda libre de la influencia de caudillos neo-populistas como en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. 

¿Por qué es preocupante esta situación?  Porque mientras la Concertación podría perder en Chile, Tabaré Vázquez y su Frente Amplio aparecen con índices muy bajos de aprobación en Uruguay y Luiz Inácio Lula da Silva y su Partido del Trabajo se tambalean ante una serie de escándalos de corrupción en Brasil.  En una de las regiones más pobres del mundo, donde la desigualdad es cada vez más grotesca, una nueva ola de gobiernos de derecha augura malos tiempos para la región; sin embargo, gracias a la solidez de la democracia de estos países, los ciudadanos podrán castigar a los malos gobernantes votando por la oposición en la siguiente elección.  Es por esto que el posible fin de una era en Chile también nos sirve para recordar las virtudes de la democracia liberal.  Al fin y al cabo no importa tanto si gana la derecha o la izquierda, lo que importa es que gane la democracia y la certidumbre electoral.

¡Buen Provecho!

 la_sobremesa@hotmail.com





Grecia

8 12 2008

Menú: Pare empezar un poco de tzatziki con pan de pita, queso frito saganaki y hojas de parra rellenas de cordero.  De plato fuerte pollo y carne souvlaki con berenjenas a un lado.  De postre pedacitos de baklavá y un café griego bien cargado.

El pasado domingo 7 de diciembre varias ciudades de Grecia fueron escenario de disturbios, después de que la policía matara a tiros a un adolescente en Atenas.  Los disturbios, ya considerados como los peores desórdenes civiles en el país desde 1985, comenzaron la noche del sábado poco después de la muerte del joven en el central distrito de Exarchia, donde adolescentes lanzaron bombas molotov a la policía y quemaron decenas de vehículos.  Las manifestaciones rápidamente se extendieron a la segunda mayor ciudad del país, Tesalónica, y a islas como Creta y Corfú, donde las protestas dejaron docenas de tiendas comerciales destruidas.  La situación se agravó tanto que el Ministro del Interior, Prokopis Pavlopoulos, se animó a ofrecer su renuncia, la cual inmediatamente fue rechazada por el Primer Ministro Costas Karamanlis.

¿Por qué en Grecia la muerte de un joven fue capaz de desatar una enorme ola de protestas en contra del gobierno en menos de 24 horas?  El pasado reciente de Grecia nos ofrece algunas pistas.  En noviembre de 1973, durante el gobierno de la Junta Militar que impuso una dictadura en Grecia de 1967 a 1974, estudiantes de la Universidad Politécnica Nacional de Atenas se encerraron en el campus para formar barricadas e instalar una emisora de radio desde la que llamaron a la rebelión.  El 17 de noviembre, el gobierno dio la orden de entrar en el campus por la fuerza.  Un tanque rompió la puerta principal y abrió fuego indiscriminado causando la muerte de al menos 28 estudiantes y finalizando violentamente la rebelión.  Este episodio marcó el declive del la Junta Militar y dejó una profunda cicatriz en la sociedad griega.  De hecho, esta cicatriz es tan profunda que hasta la fecha los griegos consideran el 17 de noviembre como un día de asueto,  donde cada año miles de jóvenes y trabajadores salen a manifestarse en las principales arterias del país para recordar los sangrientos eventos de 1973.

Es precisamente porque la memoria de la masacre del Politécnico está tan fresca en la mente de los griegos que el asesinato de un joven este fin de semana desató semejante ola de protestas en todo el país.  En países donde en el pasado reciente militares o policías han asesinado a personas inocentes, es normal ver que manifestantes—sobre todo jóvenes—salgan a las calles a exigir justicia.  La memoria colectiva es una virtud sumamente importante en cualquier país con una historia de represión, ya que permite a nuevas generaciones recordar el pasado para prevenir que las mismas tragedias se repitan en el presente.  Estas manifestaciones no tan espontáneas las hemos visto una y otra vez en países como Argentina y Chile, donde también regímenes militares asesinaron y desaparecieron a cientos de personas que se oponían a su gobierno, o que simplemente pensaban diferente a ellos.  Lo que no se puede permitir es que estas manifestaciones se conviertan en actos de vandalismo.  Exigir justicia tras la muerte de un joven no justifica ningún acto de violencia en contra de personas inocentes.  Recordemos y exijamos justicia, con todo el peso de la ley, pero sin generar más violencia.

¡Buen Provecho!

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Congo

1 12 2008

Menú: De entrada camarones frescos para pelar.  De plato fuerte pollo Muamba con arroz y plátanos fritos.  De postre licuado de mango y un té negro bien cargado.

El líder rebelde tutsi de la República Democrática del Congo, Laurent Nkunda, amenazó el sábado 29 de noviembre con declarar la guerra a Kinshasa a menos de que el gobierno del Presidente Joseph Kabila acceda a sostener negociaciones directamente con él.  Nkunda, un ex General del Ejército del Congo, renunció a su cargo en 2004 para lanzar una rebelión con el pretexto de proteger a los tutsis de las milicias hutu, que buscaron refugio en el Congo después del genocidio de 1994 en Ruanda.  Esta tragedia humanitaria, tal vez la peor del continente africano en los últimos 20 años, dejó más de 500 mil muertos, en su vasta mayoría miembros del grupo étnico tutsi.

Nkunda, cuyas fuerzas han vencido en repetidas ocasiones a las tropas de Kinshasa y han ganado control de gran parte del territorio en la provincia oriental de Kivu del Norte, ha demandado en repetidas ocasiones sostener negociaciones con el Presidente Kabila.  El problema es que Kabila insiste en que antes de entablar cualquier tipo de diálogo con Nkunda, éste último debe cumplir con un pacto de paz firmado en enero, el cual establece el cese al fuego en la región.  Mientras tanto, la situación humanitaria se agrava, ya que más de 200 mil personas viven desde hace varias semanas en la selva del Este del Congo por temor a actos violentos de los soldados o de los rebeldes.  Pese a que actualmente patrullan la región más de 20 mil cascos azules de las Naciones Unidas, éstos no se dan abasto para controlar un territorio de casi 60 mil kilómetros cuadrados, donde la precaria situación humanitaria no deja tiempo para combatir las fuerzas rebeldes de Nkunda.

Como en la mayoría de los conflictos en África, la actual rebelión del Congo se puede explicar invocando el pasado colonial del continente.  La demarcación arbitraria de fronteras, la explotación indiscriminada de recursos naturales y la invención de grupos étnicos con fines políticos; son tan solo tres de muchos obstáculos que enfrenta el continente africano.  En el caso del Congo, la primera gran crisis surgió inmediatamente después de que Bélgica le otorgara su independencia en 1960, debido a la falta de acuerdos entre políticos congoleses y a la presencia de movimientos secesionistas en las regiones más ricas del territorio.  Esta crisis se extendió hasta 1965, cuando Joseph Mobutu ascendió al poder y se convirtió en el primer líder congolés capaz de controlar el territorio del doceavo país más grande del mundo.  Autoritario, megalómano y hasta cleptómano, Joseph Mobutu gobernó y saqueó al Congo hasta 1997, cuando las fuerzas rebeldes de Laurent Kabila, padre del actual presidente Joseph, lo derrocaron y dieron inicio a la Primera Guerra del Congo.  A esta guerra la siguió la Segunda Guerra del Congo, que se extendió hasta 2003 y dejó como resultado casi 4 millones de muertos.

El legado colonial, la volatilidad de la región, la violencia generada por la abundancia de recursos naturales y una serie de conflictos étnicos y tribales; se han convertido en una verdadera bomba de tiempo en el corazón de África.  El problema es que el mundo no se puede dar el lujo de permitir que un país con tantos recursos naturales y con un territorio tan extenso se hunda en una nueva guerra civil.  Mientras el planeta entero sigue buscando remedios para salir de la actual crisis financiera, el Congo se hunde en su propia miseria y el resto de África tiembla.

¡Buen Provecho!

la_sobremesa@hotmail.com








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